Archivos para 31 marzo 2014

UN BUEN GOBIERNO PARA GIPUZKOA (Imanol Lasa)

…El compromiso de #EAJPNV en cuanto al modelo de Gobernanza, consiste en seguir trabajando y avanzando hacia una sociedad democráticamente más avanzada. Debemos conseguir que la ciudadanía sea protagonista principal a la hora de diseñar y aplicar las políticas, pero también a la hora de evaluarlas. Debemos apostar por la colaboración entre administraciones, sector privado y agentes sociales, fomentando la corresponsabilidad. Debemos gobernar y gestionar con planes, objetivos y compromisos concretos, velando por el comportamiento ético de los gestores públicos, garantizando una administración ágil, desburocratizada, transparente y atenta a las demandas de la ciudadanía. Atender a los demás comienza por prestar atención. Escuchar no es oír. Hablamos de una escucha activa y proactiva. #gobernuona.

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EL GOBIERNO MUNICIPAL DE OÑATI HA INCUMPLIDO LAS NORMAS CON LAS VIVIENDAS DE SAN MARTIN

– El grupo municipal de EAJ-PNV de Oñati denuncia una la mala gestión de Bildu en las viviendas de VPO de San Martin

– La propuesta de EAJ-PNV aportaría un ahorro social de 2,9 millones de € a los oñatiarras

El grupo municipal de EAJ-PNV ha denunciado que en la decisión tomada por el gobierno de Bildu acerca de la construcción de viviendas de San Martin no se cumplen las normas vigentes de VPO. Según la portavoz municipal de los jeltzales, Lourdes Idoiaga, en las normas aplicables a la promoción de San Martin, la base de cálculo para determinar el porcentaje de viviendas de protección oficial no es la superficie edificable, sino el número de viviendas. La portavoz, Lourdes Idoiaga, ha manifestado que en la propuesta aprobada por Bildu, se van a construir 49 viviendas más de las previstas en el plan inicial. Según la ley aplicable, el 65% de las 49 viviendas de más, 32 viviendas, deben ser de VPO y no libres.
El grupo municipal de EAJ-PNV manifiesta en una nota de prensa, al igual que lo hizo en el Pleno, que por la mala gestión que está llevando el gobierno de Bildu, no sólo se incumple la legalidad sino que además, va a haber un claro perjuicio a las familias que compren su vivienda en estas condiciones ya que 32 familias deberán pagar un 70% más por su vivienda (90.547€ más) y se renuncia a un ahorro social para los oñatiarras de 2,9 millones de euros.
Según la portavoz Lourdes Idoiaga, EAJ-PNV hizo una propuesta ajustada a la legalidad y sobre todo, mucho más beneficiosa para los oñatiarras. Los jeltzales plantean que de las 132 viviendas, 32, sean a precio de VPO (precio medio 129.352€) y las restantes 100 a un precio medio de 219.899,59€ (precio limitado a VPO x 1,7). Sin embargo, la decisión de Bildu ha sido 132 viviendas a precio medio de 219.899€.
EAJ-PNV cree que es muy importante que los oñatiarras no tengan que pagar de más sus viviendas sin ninguna necesidad. “Nuestra propuesta, continúa Idoiaga, es mucho más social supone un ahorro a los oñatiarras que van a comprar su vivienda en San Martin de 2,9 millones de euros” y en nuestra apuesta por las personas creemos que es fundamental mirar por el ahorro de las familias oñatiarras y por que haya mayor número de viviendas de protección oficial para los jóvenes. Sin embargo, con esta decisión el gobierno de Bildu hace pagar más sus viviendas a los ciudadanos, siendo éstas una necesidad de primer órden y un derecho de todos los oñatiarras.

Grupo Municipal de EAJ-PNV de Oñati

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BILDUREN GOBERNUAK ARAU HAUSTEA EGIN DU SAN MARTINGO ETXEBIZITZEN KUDEAKETAN

– Oñatiko EAJ-PNV udal taldeak, Bilduk San Martingo Babes ofizialeko etxebizitzekin egindako kudeaketa txarra salatu du.

– EAJ-PNVren proposamenak 2,9 milioi €ko aurrezkia suposatuko lieke etxe erosleei.

EAJ-PNVren udal taldeak salatu egin du San Martingo etxe bizitzen eraikuntzaren inguruan Bilduren gobernuak hartutako erabakiak ez dituela indarrean dauden babes ofizialeko etxe bizitzen arauak betetzen. Jeltzaleen udal bozeramaileak, Lourdes Idoiagak esan duenez, San Martingo promozioari dagozkion arauetan babes ofizialeko portzentaia erabakitzeko kalkulu oinarria ez dagokio eraikigarri den azalerari, etxebizitza zenbakiari baizik. Idoiagak dionez, Bilduk onartutako proposamenaren arabera, hasierako planean aurreikusita zeudenak baino 49 etxebizitza gehiago eraikiko dira. Kasu honetan ezarri beharreko araudiaren arabera, 49 etxebizitza horien %65a, hau da, 32 etxebizitza, babes ofizialekoak behar dute izan eta ez libreak.
EAJ-PNVren udal taldeak prentsa ohar batean adierazi du aurrez plenoan esandakoa, Bilduren gobernuaren kudeaketa txarraren ondorioz ez dela araudia hausten bakarrik, baizik eta etxebizitza hauek baldintza hauetan saltzeak kalte egingo die 32 familiei, dagokien salneurria baino %70 gehiago ordaindu beharko bai dute, 90.547€ gehiago. Honek suposatzen du gizarte aurrezki bati uko egiten diola Bilduren gobernuak, 2,9 milioi eurotako gizarte aurrezkiari.
Lourdes Idoiagaren esanetan, EAJ-PNVk egindako proposamena askoz sozialagoa da eta araudia betetzeaz gain oñatiarrentzat askoz mesedegarriagoa eta juxtuagoa da. Jeltzaleen proposamenaren arabera 132 etxebizitzetatik 32 babes ofizialekoak izango lirateke, bataz beste 129.352€ tako salneurriaz, eta gainontzeko 100 etxebizitza libreek bataz beste 219.899,59€ tako salneurriaz (babes ofizialekoak x 1,7). Bilduren erabakiaren arabera ordea, 132 etxebizitza bataz beste 219.899€ tan salduko dira.
EAJ-PNVren udal taldearen iritziz, ez dago inolako beharrik oñatiarrek beraien etxe bizitzak behar baino gehiago ordaintzeko. “Gure proposamena, dio Idoiagak, gizarte ikuspegi batetik aurreratuagoa da eta gure pertsonaren aldeko apustuarekin bat egiten du. Etxebizitza San Martinen erosiko dutenek 2,9 milioi euro gutxiago ordainduko lituzkete eta bestalde, gazteentzat babes ofizialeko etxebizitza gehiago egongo lirateke. Aldiz, Bilduren gobernuaren erabaki honen ondorioz, zenbait oñatiarrek gehiago ordaindu beharko dituzte benetako beharra eta eskubidea diren etxebizitzak”.

Oñatiko EAJ-PNVren udal taldea

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Prietas las filas, Txarli (Andoni Ortuzar en Facebook)

No se pueden dedicar los días pares a pactar y los impares a “ponerse a parir”.

Cada día se nos hace más difícil entender a los dirigentes -para ser justos, a algunos dirigentes- del Partido Socialista de Euskadi. El otro día, en una entrevista en ‘Radio Euskadi’, decía que no me gustaba esa manera bipolar de hacer política que esta ejerciendo el PSE. Decía gráficamente que no se pueden dedicar los días pares a pactar y los impares a “ponerse a parir”. Pero, desgraciadamente, es la ducha escocesa a la que parecen querer obligarnos algunos dirigentes socialistas. En unas ocasiones, casi siempre en privado, su apuesta es la de acordar, pactar, intentar normalizar la vida política en Euskadi, pero -como en la casa del pobre- la alegría dura poco ya que, inmediatamente después y casi siempre en público, alguna voz socialista efectúa unas declaraciones que tienen por objeto zaherir de manera gratuita y grosera a EAJ-PNV o a las instituciones gobernadas por nuestro Partido. Pareciera como si el Partido Socialista necesitara para definirse como partido o proyecto político negar a EAJ-PNV en público, aunque luego en privado reconozca que su viabilidad política futura solo se asegure de la mano de un entendimiento con nuestro Partido. Y, claro, las dos cosas no pueden ser. Así es muy difícil fiarse, es muy difícil crear el mínimo de confianza para hacer acuerdos y que estos perduren.
La semana pasada el objeto de las inventivas socialistas era la acción del Gobierno vasco, de su lehendakari y de su portavoz. Esta semana le toca a nuestro portavoz parlamentario, Joseba Egibar, ser la diana de los dardos socialistas, lanzados de la mano de su secretario general en Araba.
La cosa había empezado el pasado sábado en una tertulia radiofónica. Iba oyéndola mientras me dirigía al tanatorio donde íbamos a dar el último adiós a Iñaki Azkuna, y juro que pensé en aquel momento que, al menos, nuestro querido Iñaki no iba a tener que pasar aquel bochorno. De verdad fue bastante bochornoso no ya el contenido, sino el tono chulesco y misógino con el que Txarli Prieto se dirigió a nuestra parlamentaria María Eugenia Arrizabalaga. Ayer insistió en su error y buscó además subir el tono y la trascendencia de su ataque. Vamos, que lo del sábado no fue producto de una obcecación, de uno de esos días malos que todos tenemos. O si lo fue, Txarli, orgulloso de su hombrada, decidió seguir esa contumaz costumbre tan arraigada desde El Cid hasta hoy en España de "mantenella y no enmendalla".
Hay tres planos desde los que quiero abordar lo dicho, o más bien, arrojado por Prieto.
Primero el tono faltón y amenazante, la violencia verbal y escrita, con la que se ha expresado. Impropio de esa nueva manera de hacer política en la nueva Euskadi, y mucho menos dirigiéndose al Partido con el que uno quiere establecer relaciones normalizadas y llegar a acuerdos.
Segundo, la vía utilizada, el intento de descalificación de uno o varios dirigentes de otro Partido, en este caso EAJ-PNV, y su intento de puesta en ridículo, su intento de enfrentarles además con la supuesta línea política de su Partido. ¿Quién y él para intentar buscar disensiones en otros Partidos? ¡Hay que tener valor!
Y tercero, la polémica en sí que Prieto quiere "colar" en torno al derecho a decidir en el inicio del debate de la ponencia sobre el autogobierno que el jueves se constituirá. Contra todo lo hablado y acordado con los más altos representantes de su Partido y del resto de formaciones. Recordarán todos cómo en nuestra propuesta inicial se establecieron dos partes muy diferenciadas para los trabajos de la ponencia. Una primera de análisis de lo que ha supuesto el autogobierno vasco estos años, de sus bondades y carencias, de su azarosa vida y de las potencialidades que tiene, además de buscar el contraste con expertos propios y extranjeros que nos ayuden a ver nuestro futuro jurídico-político. Y una segunda fase posterior, en la que sobre la base de esa primera reflexión, cada partido aporte su modelo o sus propuestas de cara a la modificación del Estatuto y la configuración del nuevo status. ¿Por qué quiere subvertir ahora Prieto ese esquema que fue acordado con su Partido? ¿Qué persigue intentando prender un fuego incluso antes de que se forme la ponencia? ¿Quiere hacerle el caldo gordo a Bildu, en línea con su defensa de que el futuro del PSE pasa por la alianza con la izquierda Abertzale? ¿Va por libre o ese es el estilo que el PSE va a llevar a la ponencia? ¿Alguien está preparando el terreno desde ya para dar la “espantada” de esta ponencia como se hizo con la Ponencia de Paz y Convivencia?
Sea lo que sea, sí quiero aclararle al parlamentario socialista Prieto que, cuando llegue el momento oportuno, EAJ-PNV defenderá en la ponencia, como lo ha hecho y lo seguirá haciendo en todas las instituciones, el derecho de los vascos a decidir su futuro, el reconocimiento de este derecho y de su ejercicio. Es algo que forma parte de nuestro acervo ideológico, y no por la identidad nacionalista de nuestro Partido, sino por nuestro profundo sentido democrático. El derecho a decidir es, ante todo, un derecho democrático. Estamos dispuestos a pactar su definición, estamos dispuestos a pactar su ejercicio, pero no vamos a aceptar su negación. No soy partidario de la imposición como instrumento político. No me gusta ni tan siquiera cuando la imposición viene respaldada por la mayoría. Entenderá el señor Prieto que me guste aún menos la imposición de una minoría sobre la mayoría social de un País. Y hoy, la posición defendida por él está en clara minoría no solo en el Parlamento Vasco, sino especialmente en la sociedad vasca a la ambos representamos. Por lo tanto, ni imposiciones ni limitaciones al debate mientras se haga conforme a la legalidad, tal y como se dice en el acuerdo parlamentario que dio origen a la ponencia.
Volvemos a expresar nuestra disposición al diálogo, al acuerdo, a ensanchar los consensos para que el nuevo estatus tenga más apoyo que el obtenido por el Estatuto de Gernika. Vamos a hacer todo el esfuerzo que esté en nuestra mano para que así sea. Pero para que salga bien, algunos quizás van a tener que estar con la boca cerrada.

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El PNV le está comiendo la tostada a la izquierda oficial. (Pello Salaburu, artículo de opinión en DV 2014-03 -16)

Fueron gobiernos liderados por un lehendakari nacionalista quienes universalizaron los servicios de salud, impulsaron la escolarización de cero a tres años, ha tenido durante años una fiscalidad más progresiva que en otras partes, siguiendo la máxima de quien más tiene más paga y siguen batallando hoy para que los más desfavorecidos no sean los paganos de la crisis… Me pregunto qué le va a dejar a la izquierda oficial. Le está comiendo la tostada.

Ya en 1999, en un diálogo sin concesiones que tuvo con Joseba Egibar (así se tituló aquello), y que publicó la revista Talaia, Ramón Jauregui admitía que la ideología precursora de la solidaridad y de la cohesión era un rasgo de la izquierda, no del nacionalismo, pero reconocía a renglón seguido que «el nacionalismo moderno reivindica concepciones ideológicas socialdemócratas» y añadía también que él «no había tenido ningún problema para hacer políticas típicamente socialdemócratas» con los gobiernos de coalición PNV-PSE en tiempos del lehendakari Ardanza.
Esta afirmación es sintomática de lo fácil que se han ido borrando en la sociedad actual algunos rasgos que de forma histórica se adscribían de forma casi exclusiva a ideologías determinadas. Es cierto que siempre ha habido excepciones. Esa política que predicaba la igualdad, la solidaridad, o la justicia social, reclamada con insistencia por la izquierda, chocaba de frente con formas de vivir que parecían ajustarse a parámetros muy diferentes. Hemos tenido numerosos ejemplos de ello en el socialismo moderno sin necesidad de recurrir de nuevo a prohombres como Strauss Kahn, una de las personas más influyentes del socialismo francés, que predicaba esas virtudes en coches y burdeles de lujo antes de caer en desgracia.
Lo cierto es que desde que Jáuregui hiciese esas afirmaciones ha llovido bastante, y siempre lo ha hecho en la misma dirección, con un PNV que rema hacia posiciones cada vez más cercanas a la socialdemocracia. Por supuesto, no es el nacionalismo la única ideología que se ha movido. También la socialdemocracia ha ido virando desde aquellos planteamientos iniciales que intentaban responder con timidez al marxismo clásico, mostrando un rostro más humano. Luego se convirtió en una corriente poderosa, capaz de enfrentarse con modelos propios al liberalismo imperante, y después se readaptó de nuevo a las corrientes neoliberales que arrancaron en el último tercio del siglo XX.
La evolución de los sistemas capitalistas, la crisis de los sistemas comunistas, el ejercicio del poder en varios países y la crisis de los últimos años han hecho que todas las ideologías tiendan a redefinirse. Con ello, las discusiones teóricas sobre derechas e izquierdas se calmaron hace tiempo y a veces parece que incluso dejaron de tener sentido, sobre todo desde la caída del muro de Berlín, que dejó a grandes y fieles sectores de la población prácticamente sin referencias. De este modo, el propio ejercicio del poder ha hecho que el PNV haya ido reformulando, en la práctica diaria y sin perder demasiado tiempo en disquisiciones, políticas que se parecen cada vez más a las que ha propugnado el socialismo clásico. No se pone nunca en cuestión el sistema capitalista, no parece haber alternativa incluso con la peor de las crisis, pero se busca un capitalismo más humano, un capitalismo que tienda más a la igualdad. Se busca eso desde el ejercicio del poder, arbitrando políticas y reformas graduales que vayan en ese sentido.
El Estado (en nuestro caso las estructuras de la administración vasca) se convierte en agente activo que mediante la política fiscal y la recaudación de impuestos impulsa políticas económicas que beneficien a los más desfavorecidos. La administración regula e invierte. Por ponerlo en palabras más claras: en lugar de limitarse a cubrir necesidades básicas, y dejar a los ciudadanos que organicen la estructura social de forma libre, con la mínima intervención, la administración recauda, y recauda mucho, y luego estudia cómo reparte lo recaudado de modo que beneficie a la mayoría. Esta es una política concreta, con la que se puede estar de acuerdo o no, pero es una política que tiende a parecerse a los estados del norte de Europa, a los que se ha mirado desde aquí con envidia.
Cuando hace ya muchos años el Gobierno Vasco comenzó con aquello del salario social, que acabó teniendo distintos nombres, pero que pretendía ayudar de forma sistemática a quienes carecían de recursos, llovieron críticas, algunas muy importantes desde el campo socialista. Incluso una ministra socialista, situada en el ala izquierda, además, se choteó de aquella beneficencia («A quien no tiene para comer hay que enseñarle a pescar, no hay que darle peces»), aunque se trataba de una política mucho más acorde con una ideología de izquierdas que con una ideología capitalista.
El Gobierno Vasco, que convirtió con sus leyes en derecho subjetivo la propuesta, fue pionero en una política que ha sido imitada a continuación por muchas comunidades. La renta de garantía de ingresos afecta hoy, como se sabe, a otro tipo de ayudas también. Fueron gobiernos liderados por un lehendakari nacionalista quienes universalizaron los servicios de salud, con mucha más valentía que en otras partes, y siguen batallando hoy para que los más desfavorecidos no sean los paganos de la crisis. Fue el nacionalismo quien impulsó la escolarización de cero a tres años. Es el Gobierno Vasco quien ha tenido durante años una fiscalidad más progresiva que en otras partes, siguiendo la máxima de quien más tiene más paga. Y el PNV ha sabido virar, con tranquilidad pero con valentía, hacia posiciones impensables hace unos años: aboga por el respeto a las mujeres con su propio cuerpo (aborto), ha aceptado la homosexualidad con naturalidad y ahora se declara republicano. Me pregunto qué le va a dejar a la izquierda oficial. Le está comiendo la tostada.

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